Legionario, tú eres
un voluntario
sirviendo a la Francia
con honor y fidelidad.
Cada legionario es tu compañero de arma cualquiera que sea su nacionalidad, su raza, su religión. Tú lo manifiestaras siempre en la estrecha solidaridad que debe unir a los miembros de una misma familia.
Respetuoso de las tradiciones, subordinado a tus jefes, la disciplina y el compañerismo son tu fuerza, el valor y la honradez tus virtudes.
Fiel de tu estado de legionario, tú lo muestras en tu uniforme siempre elegante, tu comportamiento siempre digno pero modesto, tu acuartelamiento siempre limpio.
Soldado de elite,
tú te entrenas con rigor,
Tu misión es sagrada, tú la ejecutas hasta el final,
tú mantienes el arma como tu bien más preciado, tienes la preocupación constante con tu estado físico.
en el respeto de las leyes, costumbres de la guerra y convenciones internacionales y si fuera necesario hasta perder la vida.
Al combate, tú vas sin pasión y sin odio, respetas los enemigos derrotados, no abandona nunca
ni tus muertos,
ni tus heridos,
ni tus armas.